Hay un libro de hace unos 30 años, llamado “Su armadura” de Richard R. Conarroe, titulado en inglés “Bravely Bravely In Business”. La versión en español tiene portada blanca e ilustraciones muy buenas.
Una de las reglas que maneja es: “Cumpla todas las promesas que haya hecho o que los demás crean que usted haya hecho”. Dentro de un capítulo desarrolla la idea, aunque menciona que nadie está forzado a lo imposible o a lo ilegal.
Un ejemplo: me pide en la paraestatal una compañera de otro departamento que si tengo una aguja para coser expedientes. Le digo que tengo una en mi casa y que se la llevo al otro día. Claro que lo cumplí.
Otro ejemplo: 07:15 AM. Me busca una de mis cinco usuarias principales del mismo lugar, que si puedo conseguirle un moño rojo y uno dorado para un regalo a las 8 AM. Le comenté que esperaba que sí. Así que me moví a tomar un taxi y me fui directo a una papelería que sabía que estaba abierta a esa hora, y sí hubo. Le tomé foto a los moños, se la mandé por whatsapp, dejé los dos moños en su lugar y llegué a trabajar antes de las 8 AM. A la dama Solo le hice el comentarario que si fuera un reality, con eso pasaba a semifinales.
Son promesas que puedes cumplir.
Otras promesas tienen problemas o no debes hacerlo porque son ilegales, imposibles o peligrosas.
Tengo una hija que cumplió 15 años en medio de la pandemia. Por eso no pensé en hacerle una fiesta o un viaje. Era peligroso. Lo que propuse fue ir a comer con ella y mi esposa a un lugar decente sin mucha gente (Chili’s, que en México no es muy concurrido, aunque preferimos otros lugares) y que pidiera lo que quisiera (aunque así es siempre). Además, compré varios cócteles tipo margarita y similares. No muy elegante, pero poco peligroso.
Eso aplica en lo personal. En las empresas, debes tener de tu lado a compañeros que sí trabajan. Aunque lo más frecuente es un problema diferente: no eres tú quien se compromete más allá de lo razonable, sino la organización que te pone en esa posición.
Tenemos entonces la regla, el matiz, los ejemplos y la reflexión inevitable: ¿qué pasa cuando no eres tú quien se compromete más allá de lo razonable, sino la organización que te pone en esa posición?
Aqui tenemos cuatro elementos :
- Regla (cumplir promesas).
- Matiz (no todo debe cumplirse: ilegal, imposible, peligroso).
- Ejemplos cotidianos (trabajo, familia).
- Reflexión (enemigos internos: cuando uno mismo se compromete más allá de lo razonable)
Si eres razonable, el enemigo interno son los otros, es decir, el enemigo interno de las empresas. El patrón sistémico puede ser el amiguismo como enemigo interno de diseño o los dos tipos más habituales:
- El enemigo interno clásico: el amigo del fundador que no produce.
- El enemigo interno silencioso: la organización que destruye sus propios sistemas funcionales por política.
El segundo es obvio.
Autodestrucción por política:
Ejemplos:
- Lo que pasó en la paraestatal real el año pasado, cuando decidieron no pagar a 200 personas por meses de trabajo pero sí a la sobrina de alguien que solo hace café. Cuando salí, no solo perdieron el know how sino también servidores por falta de pago. Justamente salí después de avisarles que los servidores iban a desaparecer por falta de pago, así que no solo perdieron mi know how sino también datos. Estaba por escrito la pérdida de datos que iba a pasar en 10 y 25 días. Sobre aviso no hay engaño.
- Llevan casi un año haciendo en Excel el 70% de lo que hacía mi sistema principal. El otro 30% lo hacen con lo que entienden del sistema que sigue en pie.
- Un prospecto de cliente lo hackearon en 2022. Me piden revisar, me dan respaldo de su base de datos y descubro que está en un mal proveedor (IONOS), con Debian desactualizado (Debian 7 de 2013 que se negaban a actualizar) y un Apache de 2016. Se pusieron groseros en un Zoom, les mandé propuesta técnica, les dije cómo limpiar y no pasó nada más. Sí hicieron lo que les dije, pero 15 días después los habían hackeado de nuevo.
Ejemplo 1 : Año 2008 La subempresa
- Hay una aseguradora con una subempresa que crearon, donde estoy yo y el director es amigo de un directivo principal de la aseguradora. Me contratan por honorarios en la aseguradora. En una semana hago lo que no habían hecho en cinco meses.
- Me regañan el primer viernes por irme a las 18 horas, que era la salida, diciendo que los demás no se han ido (lo cual es impreciso: estaban comiendo alitas enfrente desde las 14 horas).
- En esa época tengo 17 años de experiencia y hacer un armazón y 20 cruds en una semana les pareció descuido.
- Dos meses después, el director general de esa subempresa (que ya era ahora jefe de mi jefe) me dice que no me van a dar un 40% de aumento prometido por el proyecto de cinco años que ya tenía terminado en tres meses y entregado y probado por el usuario final con firma y todo. Me da a elegir entre irme con liquidación completa o no recibir el 40%. Decidí irme.
- Me enteré después que el problema era que mi sueldo se lo descontaban de sus comisiones, porque no habían previsto mi sueldo en el presupuesto. Además, el día que me fui, por procedimiento y falta de comunicación, borraron las bases de datos y formatearon mi máquina y el USB de respaldo.
- Yo me fui con cheque de tres meses de liquidación por trabajar en tres meses. Su sitio seguía igual en 2019 y en 2026 están en un coworking en Santa Fe.
Ejemplo 2 : Año 2017 El gerente de sistemas amigo del director general
- El gerente de sistemas, amigo del director general. En una empresa en la que estaba desde 2012 (y donde sigo ahora recibiendo ingresos), el gerente de sistemas desapareció tres meses.
- Yo trabajaba por facturas de mi propia empresa y teníamos literalmente como 55 puntos que él no había checado, incluyendo un sistema de inventarios, y se veía en un kanban en cartulina que teníamos en un pizarrón.
- El día que regresó, estábamos en una junta: mi asistente, esta persona y el hermano del director general (muy tratable, por cierto). Cuando le dije de los pendientes, me responde el de sistemas: “Si no hice nada en tres meses, ¿y qué?”.
- Así que me levanté, arranqué mis cartulinas de la pared y dije: “Ok, esto ahora es un proyecto de control de daños y no de desarrollo, así que en la tarde mando mi propuesta”. Y le mandé un resumen ejecutivo al director y fui a la peluquería porque seguro iba a haber junta pronto.
- Como era de esperarse, en 2026 sigo recibiendo dinero de allí y soy el único de siete de sistemas que sigue recibiendo ingresos, y eso que yo no estaba de nómina.
Ejemplo 3 : Año 2012 El jefe de desarrollo sin avances pero con guitarra eléctrica
- En 2010 me contrataron para hacer un sistema de factura electrónica desde cero, para 300 concesionarias de coches nuevos. La idea era que DOS O TRES iban a tener máquina virtual y los demás en el servidor principal. Era parte de un proyecto de una empresa vía satélite. Mi puesto era jefe de desarrollo, y mi jefa inmediata era una coordinadora joven sin idea de factura electrónica, a la que cachamos mintiendo varias veces.
- Me negué a trabajar en esas condiciones aunque ya había terminado el sistema, y renuncié. No me aceptaron la renuncia; mi jefa también había renunciado y la conservaron cinco o seis meses. Había un pizarrón con siete cambios mayores que querían hacer. Mi plan era hacerlos en tres a cuatro meses. Cuando entregué el sistema completo, al día siguiente me cambiaron a otra área que era de proyectos especiales.
- En la nueva área me enteré que decidieron instalar el sistema que hice en 200 máquinas virtuales (error por muchas razones). Me tocó ver que el que pusieron en mi lugar, amigo de un socio, se la pasaba con guitarra eléctrica, no hacía nada, se iba temprano los viernes y llegaba tarde los lunes porque era divorciado y tenía a sus hijos en Cuernavaca (clase media, no era que tuviera casa allá sino que la ex era de allá).
- No hicieron nada de las cosas por hacer durante dosaños. El pizarrón seguía igual.
- Por urgencia, me piden de repente en 2012 que actualice 200 máquinas virtuales de las que no tienen contraseña porque perdieron el excel, y quieren que instale el sistema con los cambios que ellos hicieron (que no sé cuáles son) y que saque ADEMÁS otros tres proyectos de los que no me pueden decir ni de qué se tratan ni cual es primero, solo el nombre, y que les dé fechas.
- el error de arquitectura no fue mio, fue una decisión que tomaron después de que me movieron del área. El diseño era para DOS O TRES VMs máximo, ellos decidieron escalar a 200 sin entender las implicaciones.
- Eso hace aún más absurdo que luego me pidan a mí arreglar las 200 máquinas sin contraseña : el desastre lo crearon ellos con una decisión que yo nunca recomendé. Lo que hicieron era trabajo doble, pérdida de control y además tenían que RESPALDAR y actualizar 200 MV con cada cambio fiscal o mejora del sistema sin interrumpir la operación del cliente. Por lo mismo mejor no hicieron nada durante dos años.
- Sí. Tampoco hicieron respaldos durante dos años de 200 clientes.
- Además, me piden que le quite la integridad referencial al sistema de factura electrónica porque lo que quieren es una máquina de escribir. En resumen, me dan responsabilidad sin autoridad, me piden hacer algo ilegal e imposible (entrar a 200 máquinas del cliente en conexión diferente sin password), peligroso (quitar integridad referencial) e ilegal (nuestro producto estaba justamente 99% relacionado con el histórico de las facturas que mi sistema timbraba).
- Ah, y de pilón, hacerles los cambios de actualización de las facturas, notas de crédito y cancelaciones, y “es para ayer”.
- Responsabilidad sin autoridad no funciona. Lo digo en dos juntas y me niego a hacer promesas o dar tiempos de entrega hasta que no me definan varios puntos..
Me hicieron al mismo tiempo una oferta en otro lugar y me fui.
Conclusión:
- “El amigo del fundador siempre cuesta más de lo que parece, y el que trabaja termina siendo el que sobrevive. Eso sí, probablemente sobrevive en OTRA EMPRESA, porque esa se va a pique.”